El paradigma liberal fue reemplazado por diferentes corrientes: el comunismo internacionalista con centro en Moscú y la Komintern (III Internacional o Internacional Comunista); el fascismo y nazismo en Italia y Alemania: los países que más habían sufrido las consecuencias de la Primera Guerra Mundial; y el Estado de Bienestar en los Estados Unidos y algunos países de Europa Occidental y nórdica.
En todo el mundo esta crisis tuvo su expresión en el campo del arte y la cultura. Por supuesto, Argentina no fue la excepción.